domingo, noviembre 01, 2015

La ciudad vieja olía a anís


La calle corta con cuatro casas
Y callejón sin salida
Era el espacio de él

Alto y amorfo recorría la noche
Como un antiguo armario ropero
Desplazándose torpe y sin  prisa

Mientras ella pasaba
Rápido
Como sombra sin dejar huella

Exhalaba fragancia
De arbusto agreste
Y tímidos jazmines

Nunca pudo abrazarla

(Esta foto, que me parece magnífica la encontré en el buscador. Alguien la usó sin el nombre del autor y tampoco veo ninguna firma.)

9 comentarios:

Rosa María dijo...

Amigo MigueL. "Dices tú: Tengo 37 años o sea una larga y corta experiencia y espero continuar creciendo". Siempre que reconocemos los comienzos, el medio y parte del final, somos conscientes que la página regalada de cada día es la lección perfecta para aprender a ser mejor y valorando el amor como el bálsamo más certero para hecer un mundo perfecto. Gracias por tu amistad y cariño.
Rosa María Milleiro Domínguez

Rosa María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alma dijo...

Me resulta tan familiar es frangacia que parece que la huelo mientras te leo...
Yo si te abrazo.

Sylvia Aranzábal Beguerisse dijo...

La timidez de los jazmines es simplemente mágica...
Un placer leerte!!
TQM

Lucía dijo...

Me vuela la imaginación con tu poema. Me lo imagino a él, casi puedo verlo,con su andar torpe y sin prisa...y me invade une enorme sensación de soledad.

Ella, pasando, con ese olor a jazmín y arbusto, ligera e inanalcanzable...para él.
El deseo jamás cumplido..flotando entre el olor a anís...

Precioso poema que se agarra fuerte al corazón.

Millones de besos de hada, mi querido Miguel.

PD: Me encanta verte tan seguido ;-)

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Con tu excelente relato casi puedo ver ese callejón y sentir el sabor y el olor del anis.

Saludos

Miguel Schweiz dijo...

Gracias,gracias, gracias. Os quiero mogollón...

Mónica dijo...

realmente, hermosa la fotografía y la calle. Habla de tantas historias...

saludos, gusto en conocerte.

Miguel Schweiz dijo...

Estuve leyendo algo de tu blog esta mañana, precioso y completo. Y casualmente me acabo de encontrar más adelante con otra Mónica (pia) a la que por lógico le he preguntado si son la misma. :)

Otro gusto conocerte y seguirte en un tiempo en el que hace tanta falta la calidad y la comunicaión. Y por supuesto, la sensibilidad.

Saluditos:)