miércoles, septiembre 22, 2010

Aquelarre de madrugada

Aquelarres de madrugada en la mente que se queda pegada a una silla y busca en la clandestinidad de la atmósfera .
Una madrugada petrificada que no se detiene y presiona con la pupila las horas que van desfilando hacia los claros.


Petulancia de una pose vanidosa de cuerpo preparada para ser imagen y perpetuarse en un papel. Tal vez ella, alguien, lo recoja alguna vez y pronuncie, tal vez un nombre, tal vez. Y tal vez sea ella.

Ella siempre es mi madrugada, humo hoy de lo que se quemó ayer. Y siempre fogata. Se quemó, sí, pero no deja de ser tronco que sigue alimentando el fuego. Un fuego que no se apaga. Ella es madrugada.


Mirada sesgada

En el tiempo límite

De un aura

Que se alimenta de noche

Capricho del céfiro

Que se niega a ser materia


Un golpe en la puerta que amortigua las piernas. No corren, duermen el sueño de estar en sus senos y adorar el vaho de la boca. Insinuante, deliciosamente insinuante en la insignificancia de una fatiga, en la exhalación del gemido y en la succión de un deseo.

Y espera…

4 comentarios:

Lucía dijo...

Espera...

Besos y besos de hada.

Blanka dijo...

Buff…………. impresionante…….. Lo que tiene el no dormir y pensar y pensar y pensar…….. seguro que ella si que pronuncia tu nombre, pero como eres tan despistado pero tan despistado ni cuenta te das, a lo mejor sólo necesitas un empujoncito para cambiar de espera.
¡¡¡Besazos guapetón!!!

Miguel Schweiz dijo...

Querida Lucía…
Besos y besos mi preciosa Hada

Jajajajajaja, te imaginas Blankita que me lo pierda por despistao. Y lo malo que puede pasar :)))) 0_0
Besazos guapísima!!!

Costa dijo...

Me he quedado plafffff, aunque en vivo es todavía más claro, lo digo por las luces y sombras... :)

Y lo que has escrito, tan bello.

Besos