jueves, agosto 05, 2010

Alas en el pecho


Cuando un pájaro palpita


Su eco es nosotros

Sus alas

Su trabajo incesante

Su vigilia



Cuando un pájaro palpita

El aire se espesa

Y caminamos a través de él



Cuando un pájaro palpita

Nuestro pecho se hace azul

Y el camino Universo




(Quiero dejar aquí una experiencia de Franki que tuvo que vivir, un día entre tantos donde se tropezó con la vida y con la muerte.

Tu sensibilidad Franki nos arrastra. Ojalá se extienda a todos los humanos…)


Importante clic aquí: “Podría haber sido un lindo paseo” de Apuntes de un Paseante Solitario

10 comentarios:

Roy Jiménez Oreamuno dijo...

Ojala que la sensibilidad nos atropello a todos en algún momento de nuestras vidas.

y que los pájaros no dejen de batir sus alas.

Saludos

Blanka dijo...

¡¡Ay!! Me ha encantado tu poema, bueno ya sabes el motivo, mi relación especial con los pájaros especialmente, siento pasión por ellos es algo irremediable en mí… no puedo ver uno mal herido, los encuentro tan indefensos, no sabría como explicarlo pero seguro que me has entendido.
He leído la experiencia de Franki con el abejaruco, y he ido sintiendo la angustia de intentar ayudar y ver que parece que la cosa no va y la alegría que da cuando despegan y se marchan volando, y tu te quedas observándoles partir y deseándoles la mejor de las suertes en sus aventuras diarias de vida. Son tan bellos, tan frágiles y fuertes a la vez que suelen ser incomprendidos en un todo….
Otro besazo guapetón!!

Moony-A media luz dijo...

Reconozco que cuando lo leí hace unas semanas, se me heló la sangre y se me enturbió la mirada. Cuando la tibieza de un plumaje, el aleteo seguro, son mucho más que vida.

Franki tiene la cualidad de dejarme muda y de hacerme patear mi propia especie.

El poema, ya lo sabes, es de los que arranca un trocito de alma.

Y, tú, como siempre, pendiente del Universo.

Besito...

Miguel Schweiz dijo...

Ojalá Roy... Un deseo tuyo al que también me sumo.
Saludos

Y tanto que lo entiendo Blankita... Además el seguir sus vidas día a día, verlos hacer su destino, jo es...
La experiencia de Franki, esa doble vertiente entre la alegría inenarrable y la desolación, uffff, terrible...
Otro besazo guapísima!!

Así es Moony, cuando eres cómplice de la sensibilidad y arroparse unos a los otros y saber que la acción es conjunta, sea en el punto que sea.
Besito...

alma dijo...

Después de leer a Franki, me faltan palabras para expresar mi sentir.

La sensibilidad de Franki nos arrastra y la tuya también.

Besos muchos.

Raquel dijo...

El relato de Franki sobrecoge de verdad. Pobre pájaro, enredado en esa trampa mortal. Pobres pájaros muertos por la ignorancia o la mala leche, que todo puede ser.
Bonito poema, miguel.

aLba * dijo...

hay gente que parece no tiene sensibilidad..

Miguel Schweiz dijo...

No hay palabras Almita, no las hay...
...Y tu sensibilidad.
Besos más...

Todo puede ser Raque, sí. No creo que la ignorancia llegue a tanto.
Que pases un descanso estupendo.
Abrazos

aLba bienvenida, pues así parece, a ver si vamos logrando superar esa indiferencia.

Abrazo

Franki dijo...

Hola Miguel, gracias por dar a conocer un hecho que aunque triste, se da en nuestro entorno y muchos no somos conscientes del daño que hacemos.
Un abrazo Miguel

Miguel Schweiz dijo...

Amigo mío lo que tú has vivido nos ha llegado a todos con una profundidad enorme.

Gracias a ti. Un abrazo Franki