domingo, noviembre 30, 2008

Danza del vientre

Danza del vientre

Su milenaria especialidad artística tiene componentes eróticos y místicos.

El arte de Salomé, que sus profesionales prefieren llamar raqs el sharqui -danza oriental, en árabe-, nació en tiempos inmemoriales en las riberas de los ríos de India y se extendió hasta los templos babilonios, fenicios y faraónicos. Era la danza sagrada de las mujeres, el símbolo de la fecundidad y la maternidad, un homenaje a la diosa madre que, con los nombres de Istar, Astarté o Cibeles, adoraban los pueblos orientales. Era, y es, un arte que pone de relieve las capacidades plásticas de la feminidad, que reconcilia a la mujer con todo su cuerpo, empezando por la pelvis y continuando por el vientre, el pecho y los tobillos. Una sinfonía de sensaciones realizadas y provocados simbióticamente entre ella y Él… entre ella y ellos. Movimiento, ojos recurrentes, velos translúcidos recreando formas fantasmagóricas; recorrido sin límite desde el vientre hasta pecho, vaivén de deseo. Entrega silenciosa. Mujer amante de su propio cuerpo entregado en ondas al universo.

Belleza , mística, sensualidad y espiritualidad… Tristeza la del hombre vacío, impotente, con mente necrótica y espasmos de ignorancia que grita NO, anulando el arte y la entrega más allá de toda dimensión.

Danza del vientre2

Fifi Abdu es una leyenda viviente en Egipto y el mundo árabe. Está considerada la mejor bailarina del vientre del valle del Nilo, por encima de sus excelentes compatriotas Dina y Lucy, y actúa en los hoteles de cinco estrellas de las cadenas occidentales de El Cairo, cobra unos 5.000 euros por cada espectáculo de tres cuartos de hora y gana medio millón de euros al año. Muchos dicen que los merece, porque cuando se entrega en esta danza de los siete velos, Fifi Abdu logra hasta arrancar lágrimas de los espectadores.

Danza del vientre3

Claro que no todo son rosas, está vendada con guardaespaldas porque dicha danza en su país está prohibida

17 comentarios:

Hipatia dijo...

Preciosa entrada, Miguel.
El auténtico arte debería ser aquel que podemos realizar con el único intrumento del cuerpo ¿verdad?, sin necesidad, de lienzos, pinceles, arcillas o estructuras.
Muchas gracias.
Un abrazo desde la Enterprise.

tisbe dijo...

Vaiven de deseo,
entrega silenciosa,
mujer amante de su propio cuerpo
entregada en ondas...

Qué bonito,Miguel,así es,casi todas las danzas hablan de amor,de entrega de cuerpos,lenguaje ondulante que cuenta historias de amor,de pasión,que seduce e invita.

Un gran abrazo

Dentro de Adentro dijo...

Miguel!
Sabes que? el finde pasado estuve en Paris, y estuvimos cenando en un arabe, al segundo bocao se me echa casi encima una pedazo de dama, casi sin ropa, bailando los 7 velos, impresiona eh??
Que digo yo Miguel, me gustaroia que siguieras otro blog que tengo, pero no quiero decirlo por aqui, habria manera de hacertelo llegar?

Raiza Sommi dijo...

Lindo post. Si ya el cuerpo de por sí es un arte, en esa danza muestra su más profunda esencia.

Besísimos danzantes :))))

Isabel Romana dijo...

Lástima que se prohiba una danza tan hermosa. Ay, las prohibiciones... Todo es reprimir a las mujeres, alejarlas de sí mismas y de la sociedad. Espero que esta tradición no desaparezca nunca. Saludos cordiales.

Lucía dijo...

Llevas razón, Miguel, es una preciosa danza y muy difícil de ejecutar.
La danzarina, cuando la siente, sólo tiene que dejar volar el cuerpo, inmersa en la música que la envuelve, en ese momento baila al universo.
Aiss...estos hombres!!
Aquí oyendo esa bonita melodía árabe, cierro los ojos y me voy a unos jardines sin comparación y a mi bonita tierra:)
Y sueño con los cuentos de la Alhambra, contados entre esta música...
Precioso el post.
Besos de hada.

Jesús Arroyo dijo...

Si a la belleza del cuerpo, le pones el erótico moviemiento de las curvas sensuales... ARTE y SOLO ARTE.
Un abrazo.

Maribel Sánchez dijo...

Una vez intenté hacer un moviento tipo danza del vientre, creo que aún me duran las agujetas.


Petons Miguel

Moony dijo...

Me encantaría saber bailar así... huyyyy bueno, aunque fuera en malo jajajaja pero no tengo yo mucha gracia, no...

En fin, que me corroe la envidia. Sana eh :D

Considero que es mucho más que un baile falsamente erótico, con un significado diferente.Y, precioso.

Besito...

Miguel Schweiz dijo...

Es un baile y mucho más que él. Interviene el cuerpo y mucho más que eso.
Un abrazo Hipatia desde Venus, estudiando el calendario azteca:)

Mujer que se desliza
hacia arriba al universo
hacia abajo a la tierra
raiz femenina. Comienzo...
Preciosas tu palabras Tisbe. Jo, dialogar así...
Un gran grande abrazo :)

Huy que si impresiona Dentro y tanto y fíjate, es una danza que al final se baila más en occidente que en oriente. Estas cosas de la vida...
Pues tú dime cómo ¿Vale?

Así es Rayito... :)
Besísimos serpenteantes :)))

Así es Isabel, como siempre el fanatismo "quemando" el arte y la cultura.
Un fuerte abrazo

Jo Lucía, es que por esos jardines tuyos de Granada, es como si esta danza hubiese nacido allí.
Montones de besos, ya sabes... Hada, no me hagas repetirlo.

Y no sólo eso Chechu, todo la simbología que lleva consigo. No es un baile exclusivamente erótico sino ritual y se originó precisamente en la época del matriarcado.
Un fuerte abrazo

Jajajaja Maribel, eso porque no tuviste en cuenta el ritual, joer. De todas formas esas agujetas debía ser, hummm. ;)
Muchos besos

Moony, por fin, me cachis con esa conexión chica.
Qué alegría que haya mejorado.
Jajaja de envidia ná, cada una a su estilo :)))
No sé si falsamente, porque la mujer tiene una alta dosis de erotismo en sí misma y al expresarse completa, tampoco puede faltar. Pero es enorme la cantidad de significados que conlleva.
Besito...

María Narro dijo...

No me gusta de ahora, me ha gustado siempre... ¡hasta tele 5 me plagió éste relato para su serie 'Aida'!
¿éste relato?
sí, es que te lo dejo como complemento a tu interesante post.
Por unos días voy a estar 'muy perdida'
un beso enormE.

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LA DANZA DEL VIENTRE

Cuando era niña los relatos de la abuela dejaron una huella indeleble en su alma, relatos con los que aprendió amar Estambul. Sus callejuelas, zocos y mezquitas fueron el escenario de mil aventuras.
Aventuras en las que un apuesto y poderoso sultán la convertía en su princesa; historias, que la ayudaron a crear otro mundo, el mundo de sus sueños, donde se convertía en la más bella Sherezade que bailaba engalanada con una hermosa serpiente la danza del vientre...

Una mañana en la que distraídamente miraba los anuncios del periódico, los ojos de Calista quedaron hipnotizados:
"¿Desea aprender a bailar la danza del vientre?, llame al 57069. La danza oriental enriquecerá su vida sexual".
Tomó nota del número, ya no para enriquecer lo que era inexistente a sus treinta años, salvo aquel novio con el que supo perdió la virginidad sólo porque encontró sangre en su tanga después de un agudo dolor, sino para enriquecer su mundo de sueños.

La danza del vientre no es solo un movimiento de caderas -decía Yhasmina, la instructora, en su primera clase-, es el encuentro con vuestra feminidad.
Sólo había mujeres allí, aunque según dijo, también los hombres la bailaban. Después hizo una demostración. Con la diminuta cintura al descubierto, moviendo rítmicamente el vientre, las manos, el cuello... Calista quedó extasiada.
En la segunda clase todas fueron con pantalón de cintura baja. De algunas compañeras, junto con su cintura, quedaban al aire algunos kilos de más pero eso no importaba, sólo el movimiento. Empezó la música. Muchas risas la siguieron, aquello no era tan fácil. Yhasmina les pedía que bascularan su pelvis, que se acordaran de cuando hacían el amor. Las carcajadas aumentaban pero alguna lo empezaba a conseguir. Para Calista era un imposible. Sus caderas estaban rígidas. Cerró los ojos e intento imaginarse sola, pero nada, sólo movía sus caderas de lado a lado. Se acordó de sus sueños: ¡la serpiente!, mas, lo único que consiguió fue un aumento de carcajadas, dos palmaditas en el hombro y la voz de Yhasmina que le preguntaba : -¿qué haces ?-.

La noche siguiente había luna llena. Siguiendo los consejos de Yhasmina buscó un lugar solitario donde fusionar su cuerpo y alma; llevaba consigo un casstte con música instrumental de la danza del vientre. Aunque casi estaban en otoño Calista se dirigió al río, sabía que el agua facilitaba los movimientos y conocía un lugar como salido de sus sueños: un recodo cerca de una pequeña corriente donde el agua era tan nítida como un espejo.
Puso la música. Se quitó la ropa, las gafas, soltó su pelo y hechizada por una pálida desnudez que apenas conocía, se adentró en el río. El agua le cubría poco más de la cadera y sin saber cómo, la música se fue apoderando de su cuerpo, empezó a moverse rítmica y cadenciosamente. El agua helada le acariciaba entre las piernas; alzó los brazos e irguió sus pechos, juntó las muñecas y acariciando un rayo de luna, empezó a girar. Su respiración se agitaba...

Alberto había acudido, como siempre a finales de verano, a coger cangrejos. La música le había paralizado y el baile de la inusitada diosa abultado el pantalón. Calista, sin gafas, vio en una sombra a su sultán, paladeando el onanismo mutuo más generoso.

http://wwwshakespeareyyo.blogspot.com/2008/04/la-danza-del-vientre.html

((si quieres quitalo, eh?)

Miguel Schweiz dijo...

Es una belleza Marita, cómo lo voy a quitar... Al contrario es una maravilla que lo compartas aquí :))

lo voy a enlazar, ¿me dejas?

Imagine Photographers dijo...

Pues que venga aqui a vailarnos la danza de los siete velos :)
Realmente son sensuales y bellas estas danzas,
Saludos, Franki

María Narro dijo...

HALAAAAAAAAAAA que no te habìa visto.

pues claro, peaso popeye rubio.

un beso enormE

((voy a trabjar un ratito))

Miguel Schweiz dijo...

Jajajaja, mira Franki que los hombres también la bailan en occidente. :)))

Gracias Marita :) Ahora lo agrego... Y cuenta cómo sigue ese hombrito.
Ahora a comer la espinacaaaaaa:)))

María Narro dijo...

oooooohhhhh oh, pero ohhhhhhhhhhhh qué sorpresa!!!

no, empiezo:

¡Qué bueno que pusiste mi relato, tronqui!

en serio, creo que es un buen complemento si alguien se molesta en leerlo.

otro besO

((no estoy mejor, es a ratos, pero comoo sé que la actitud es fundamental intento cambiar el chip. Además de que ésta tarde vinieron los peques de mi hermana y sus abrazos y risas hacen milagros))

Marta dijo...

Hola Miguel ,te dejo un extracto de un articulo que me gustó mucho y define muy bien una parte del concepto de la danza oriental:
"La danza hace posible que cada ser se sumerja en sus cuerpos para descubrir y dejar surgir, más allá de las formas establecidas, su propia danza que emerge de las profundidades del propio cuerpo, de la memoria arcana, en la unión con la Diosa.
Es el cuerpo el que guarda cifrado su lenguaje arcano. Solo hay que tocarlo para despertarlo. Dejar que el cuerpo hable por si mismo, exige el propio vaciamiento para poder accionar, revela la forma del alma."

Para mi la danza oriental es esto y mucho mas, tu definicion es genial aunque no es una danza erotica como erroneamente se sigue creyendo, en todo caso puede ser sensual y lleva en si mucho mas de lo que nos podemos imaginar,para la mujer es conectar con su esencia, con la feminidad perdida a lo largo de los siglos , con su libertad . Es recordar sonidos y movimientos ancestrales cuando esta danza se bailaba como ritual en los templos, Es hipnotica porque representa el movimiento del agua, el fuego y la tierra y la mujer que baila efectivamente no solo ama su cuerpo si no que ama su esencia y eso es lo que transmite...en fin seria mucho mas extenso de explicar... es apasionante!! enhorabuena por tu blog . besitos! Marta Salma